Page 596 - El Zoo De Papel Y Otros Relatos - Ken Liu
P. 596

—Lo  perdonaremos  —dijo  Guan  Yu.  Ambos


             prorrumpieron  en  risas  antes  de  separarse  de  nuevo

             para continuar luchando.



                    Cada vez que Guan Yu se acercaba a lomos de su

             caballo blandiendo su espada lunada, los soldados de

             Cao Cao se lanzaban unos sobre otros para apartarse de


             jinete y montura, abriéndoles paso igual que un rebaño

             de ovejas ante un tigre o una pollada ante un águila.

             Guan Yu segaba vidas sin piedad, y Liebre Roja echaba


             espuma por la boca, la sed de sangre imponiéndose al

             agotamiento.



                    —Cuando peleamos codo a codo —dijo Zhang Fei

             limpiándose los regueros de sangre que le corrían por el

             negro rostro—, desconozco lo que es el miedo. Mi mente


             es  más  resistente;  mi  corazón,  más  impetuoso,  y  mi

             espíritu se crece con el mermar de nuestras fuerzas.



                    Los cien hombres que acompañaban a Guan Yu y

             Zhang  Fei  se  redujeron  de  manera  paulatina  a


             cincuenta,  y  luego  a  quince  y,  a  la  postre,  tan  solo

             quedaron ellos dos, cargando en todas direcciones entre

             el océano de espadas que era el ejército de Cao Cao.



                    Estaba  anocheciendo  de  nuevo.  Cao  Cao  hizo  un


             alto  en  la  batalla  y  retiró  sus  tropas.  Por  el  terreno



                                                                                                        596
   591   592   593   594   595   596   597   598   599   600   601