Page 597 - El Zoo De Papel Y Otros Relatos - Ken Liu
P. 597

corrían  ríos  de  sangre,  y  cabezas  y  extremidades


             cercenadas yacían desparramadas por el terreno como

             conchas  en  una  playa  durante  la  marea  baja.  Las

             sombras  proyectadas  por  el  sol  vespertino  eran


             alargadas y encarnadas, por lo que era imposible estar

             seguro de si los rojos eran de la luz o de la sangre.



                    —Rendíos  —les  gritó  Cao  Cao—.  Habéis

             demostrado vuestro valor y vuestra lealtad a Liu Bei.

             Ningún dios ni ningún hombre os exigiría más.



                    —Yo sí —replicó Guan Yu.



                    A pesar de tratarse de un hombre de corazón frío y


             mente  estrecha,  en  ese  momento  Cao  Cao  sintió  una

             admiración sin límites hacia Guan Yu.



                    —¿Aceptáis  beber  conmigo  antes  de  morir?  —les

             preguntó.



                    —Por  supuesto  —respondió  Guan  Yu—.  Nunca


             digo que no a un trago de hidromiel de sorgo.



                    —Me temo que no tengo hidromiel de sorgo, pero

             tengo unos barriles de una nueva bebida con los que me

             han agasajado esos bárbaros de occidente.



                    La bebida se elaboraba a partir de uva, una fruta


             nueva  traída  desde  el  otro  lado  del  desierto  por  los

                                                                                                        597
   592   593   594   595   596   597   598   599   600   601   602