Page 696 - El Zoo De Papel Y Otros Relatos - Ken Liu
P. 696
de monos.
Al Rey Mono le gustaba la buena comida y era un
apasionado del buen vino, cualidades indispensables de
un buen anfitrión.
¡Toc, toc!
Tian siguió sin hacer caso a los golpes en la puerta.
Estaba a punto de dar un bocado a una tajada de pollo
al vino untada en cuatro salsas distintas y exquisitas…
¿No vas a abrir?, le preguntó el Rey Mono.
Ya de adulto, el Rey Mono empezó a visitar a Tian
en sueños o, cuando estaba despierto, a hablarle en el
interior de la cabeza. Mientras otros oraban a la diosa de
la misericordia o al Buda, Tian disfrutaba con sus
conversaciones con el mono, con la sensación de que
aquel demonio era un alma gemela.
Sea lo que sea, puede esperar, dijo Tian.
Creo que tienes un cliente, porfió el Rey Mono.
Toc, toc, toc…
Los insistentes golpes en la puerta le arrebataron el
696

