Page 701 - El Zoo De Papel Y Otros Relatos - Ken Liu
P. 701

—¿Cómo? —preguntó Li—. A lo mejor el contrato


             sí dice lo que él afirma.



                    —Estoy  convencido  de  que  así  es,  pero  no  te

             preocupes. Ya se me ocurrirá algo.



                    Para los que acudían a Tian en busca de ayuda, él

             era un songshi, un maestro de litigios. Sin embargo, para


             el  magistrado  del  yamen  y  para  los  potentados  de  la

             zona, Tian era un songgun, un picapleitos.



                    Los  eruditos  que  bebían  té  a  traguitos  y  los

             comerciantes  que  acariciaban  sus  taeles  de  plata

             despreciaban a Tian por osar ayudar a los campesinos


             analfabetos a redactar quejas, idear estrategias legales y

             prepararse  para  los  interrogatorios  y  para  prestar

             declaración.  Después  de  todo,  y  según  Confucio,  los


             vecinos no debían demandarse entre sí. Un conflicto no

             era más que un malentendido entre varias partes que

             necesitaban ser armonizadas por un docto «hombre de

             bien  confuciano».  Sin  embargo,  hombres  como  Tian


             Haoli  osaban  hacer  creer  a  los  ladinos  gañanes  que

             podían  llevar  a  los  tribunales  y  faltar  al  respeto

             jerárquico debido a quienes estaban por encima de ellos.

             El Código Gran Qing dejaba claro que la litigación en


             causas  ajenas  por  mero  fin  de  lucro,  la  baratería,  las

             argucias legales —cualesquiera que fuesen los términos


                                                                                                        701
   696   697   698   699   700   701   702   703   704   705   706