Page 280 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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espacio, pero en la ilustración las manos de la Princesa

              Nell hacían lo mismo). Saltaban chispas, pero no había

              fuego.




                 Siguió así durante un rato, frustrándose cada vez más,

              hasta que le saltaron lágrimas en los ojos. Pero entonces


              una de las chispas salió en otra dirección y cayó sobre

              hierba  seca.  Una  pequeña  voluta  de  humo  apareció  y


              murió.



                 Experimentó  un  poco  y  descubrió  que  la  hierba


              amarilla y seca servía mejor que la hierba verde. Aun así,

              el fuego nunca duraba más que unos segundos.




                 Una ráfaga de viento voló algunas hojas secas en su

              dirección. Descubrió que el fuego podía extenderse de la


              hierba seca a las hojas. El tallo de la hoja era básicamente

              una pequeña rama seca, y eso le dio la idea de explorar un

              grupo de árboles buscando algunas ramillas. El grupo


              era muy denso, pero encontró lo que buscaba bajo un

              viejo arbusto muerto.




                 —¡Bien! —dijo Harv cuando volvió y se la encontró

              cargando un montón de pequeñas ramas secas—. Has


              encontrado leña. Eres una niña inteligente y una buena

              trabajadora.


                                                                                                  280
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