Page 195 - Portico - Frederik Pohl
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estuviera violando mi espacio personal hasta que
encontré uno de los largos pelos negros de su barba
dentro de mi comida. Ham, por lo menos, era casi
lampiño, con una suave piel dorada que le daba cierto
parecido con un eunuco de algún harén jordano.
(¿Tenían eunucos los reyes jordanos en su harén?
¿Tenían harén? Ham no parecía saber demasiado
acerca de eso; su familia vivía en New jersey desde
hacía tres generaciones.)
Incluso me sorprendí comparando a Klara con Sheri,
que por lo menos era dos tallas más pequeña. (No
siempre. Normalmente, Klara era tal como se debía
ser.) Y Dred Frauenglass, que completaba el triángulo
de Sam, era un joven delgado y amable que no hablaba
demasiado y parecía ocupar menos sitio que nadie.
Yo era el novato del grupo, y todo el mundo se
turnaba para enseñarme a hacer lo poco que debía
hacer. Tienes que realizar los exámenes fotográficos y
espectrométricos de rutina. Tienes que grabar los
cambios que se produzcan en el tablero de mandos
Heechee, donde hay constantes y minúsculas
variaciones en matiz e intensidad de las luces de
colores. (Aún siguen estudiándolas, a fin de llegar a
saber lo que significan.) Tienes que fotografiar y
analizar el espectro de las estrellas del espacio tau que
aparecen en la pantalla de navegación. Y todo esto
requiere, oh, posiblemente, dos horas por hombre al
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