Page 219 - Portico - Frederik Pohl
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‐ Aquí hace un calor inaguantable ‐ protesto.

               ‐ ¿Crees que alguna de las dos te culpaba activamente


            a ti?

               ‐ ¿Cómo demonios iba a saberlo?

               ‐ Quizá recuerdes algo que ellas dijesen.


               ‐  ¡No,  no  recuerdo  nada! ‐  Su  interrogatorio  está

            tomando  un  cariz  muy  personal,  y  yo  quiero


            mantenerlo  en  el  plano  objetivo,  así  que  digo ‐:

            Confieso que tengo una declarada tendencia a respon‐

            sabilizarme de las cosas. Después de todo, es algo muy


            clásico,  ¿verdad?  Podrás  encontrarme  en  la  página

            doscientos setenta y siete de cualquier manual.

               Él me sigue la corriente y toma el camino impersonal


            que le he marcado.

               ‐  Pero  en  la  misma  página,  Rob ‐  dice ‐,

            probablemente  explican  que  la  responsabilidad  es


            autoimpuesta. Esto es lo que tú haces, Robbie.

               ‐ Indudablemente.


               ‐ No tienes por qué aceptar responsabilidades que no

            deseas.

               ‐ Claro que no, pero las deseo.


               Me pregunta, casi de improviso:

               ‐ ¿Tienes idea de cuál es la razón? ¿Por qué quieres


            hacerte responsable de todo lo que va mal?

               ‐ Oh, mierda, Sigfrid ‐ replico con impaciencia ‐, tus

            circuitos vuelven a estar obstruidos. La cuestión no es


            ésta. Es más... bueno, te lo explicaré. Cuando me siento




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