Page 222 - Portico - Frederik Pohl
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la vista del equipo de inspección como algunos
curtidos viajeros lo fueron para mí hacía mucho
tiempo, antes de que fuese novato en Pórtico. Me toqué
la nariz con suavidad. Me dolía mucho y, sobre todo,
apestaba. Internamente, justo al lado de mi propio
sentido del olfato, donde no había forma de escapar del
mal olor.
Oímos abrir las compuertas y entrar al equipo de
inspección, y después oímos sus exclamaciones de
asombro en dos o tres idiomas al ver a Sam Kahane en
el lugar del módulo donde lo habíamos puesto. Klara
se removió, inquieta.
‐ No sería mala idea empezar a salir ‐ murmuró, sin
dirigirse a nadie en especial, y se fue hacia la
compuerta, que ya volvía a estar alzada.
Uno de los tripulantes del crucero metió la cabeza por
la compuerta y dijo:
‐ Oh, aún estáis todos vivos. No sabíamos qué pensar.
Después nos miró con más atención, y no dijo nada
más. Había sido un viaje agotador, especialmente las
dos últimas semanas. Salimos uno por uno, pasando
frente al lugar donde Sam Kahane se balanceaba dentro
de la improvisada camisa de fuerza que Dred le había
hecho con la parte superior de su traje espacial, ro‐
deado por sus propios excrementos y restos de comida,
mirándonos fijamente con sus tranquilos ojos de loco.
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