Page 227 - Portico - Frederik Pohl
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‐ No es por dinero. Haciendo esto se aprende algo
muy importante.
‐ ¿Sobre qué?
‐ Sobre cómo aprovechar las circunstancias
favorables, Broadhead. Volveré a salir, pero esta vez
conseguiré algo más. Hay un truco nuevo.
Dred, sentado junto a mí con su propio interrogador,
se irguió y exclamó:
‐ ¡Cuéntanoslo!
Metchnikov reaccionó con cautela.
‐ Hay mejores datos en las líneas del espectro ‐ dijo
vagamente ‐. Vamos a ver, ¿qué hay de las raciones?
¿Dices que algunos alimentos tenían un sabor extraño
hacia el final?
Pero antes de irme le hice prometer que me explicaría
a qué se refería.
‐ Os llamaré ‐ dijo, a Klara y a mí ‐. Quizá mañana.
Y, de esta forma, los dos llegamos a casa.
Capítulo 19
Me siento tan poderoso, y tan asustado, que no sé
cómo actuar. En la hoja de papel que tengo en las
manos, S.Ya. ha escrito las palabras de mando que
convertirán a Sigfrid von Shrink, el Despiadado
Perseguidor, en un indefenso gatito. No tengo que
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