Page 234 - Portico - Frederik Pohl
P. 234
‐ Te llamo por el término apropiado a tu estado de
ánimo, o al estado de ánimo que yo quiero provocar en
ti, Robbie.
‐ ¿Y ahora quieres que sea un niño?... No, dejemos
eso. Escucha ‐ digo, poniéndome en pie ‐, ¿recuerdas
toda nuestra conversación mientras yo te ordenaba que
hablaras?
‐ Claro que sí, Robbie. ‐ Y después añade de su propia
cosecha, aunque ya pasen diez o veinte segundos de mi
hora ‐: ¿Estás satisfecho, Robbie?
‐ ¿Qué?
‐ ¿Ha quedado bien demostrado, para tu propia
satisfacción, que sólo soy una máquina? ¿Que puedes
controlarme en cualquier momento?
Me detengo en seco.
‐ ¿Es eso lo que hago? ‐ pregunto, sorprendido. Y
después ‐: Bueno, supongo que sí. Eres una máquina,
Sigfrid. Puedo controlarte.
Él me contesta, cuando estoy a punto de salir.
‐ La verdad es que siempre lo hemos sabido, ¿no
crees? Lo que tú temes realmente... el lugar donde
sientes que se necesita control... ¿no está dentro de ti
mismo?
Capítulo 20
233

