Page 241 - Portico - Frederik Pohl
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Yo ya había dividido $ 12.500 por cinco, y casi
inmediatamente me pregunté si, en las actuales
circunstancias, no lo dividirían por cuatro.
‐ Han llamado por el teléfono P hace diez minutos.
¡Señor! ¡El peor viaje que he hecho en mi vida, y saco
menos de lo que vale una ficha verde en el casino. ‐
Entonces se fijó en mi camisa y se enterneció un poco ‐
. Bueno, no es culpa tuya, Bob, pero los géminis
siempre han sido así. Tendría que haberlo supuesto. A
ver si encuentro ropa limpia.
Dejé que se ocupara de esto pero, de todos modos, no
me quedé. Recogí mis cosas, me dirigí hacia un pozo
de bajada y pedí que me guardaran las maletas en la
oficina de registros, donde firmé una solicitud para que
me devolvieran la habitación y llamé por teléfono.
Cuando Klara mencionó el nombre de Metchnikov, me
acordé de algo que quería hacer.
Metchnikov gruñó un poco, pero finalmente accedió
a verme en el aula de clase. Como es natural, yo llegué
antes. Él se presentó al cabo de unos minutos, se detuvo
en el umbral, miró a su alrededor y preguntó:
‐ ¿Dónde está esa chica, como se llame?
‐ Klara Moynlin. Una respuesta modelo.
‐ Hum. ‐ Deslizó el índice por cada una de sus patillas,
que se unían debajo de su barbilla ‐. Adelante,
entonces. ‐ Echando a andar, me dijo ‐: La verdad es
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