Page 249 - Portico - Frederik Pohl
P. 249
‐ Me encantaría ‐ repuse, y ella no dijo nada más sobre
Klara. Sin duda el rumor ya había circulado; los tam‐
tams de Pórtico sonaban día y noche. Se fue a los pocos
minutos ‐. Una señora encantadora ‐ dije a Shicky,
cuando se hubo ido ‐. Una familia encantadora. ¿No te
ha parecido preocupada?
‐ Me temo que sí, Robinette, me temo que sí. Su hija
Lois ya debiera haber regresado. Ha habido muchas
penas en esa familia.
Le miré y él añadió:
‐ No, no me refiero a Willa ni al padre; están fuera,
pero no retrasados. Tenían un hijo.
‐ Lo sé. Henry, me parece. Le llamaban Hat.
‐ Murió poco antes de que vinieran. Y ahora Lois. ‐
Inclinó la cabeza, se acercó aleteando cortésmente y
cogió la tetera vacía ‐. Ahora debo irme a trabajar, Bob.
‐ ¿Cómo van las hiedras?
Contestó tristemente:
‐ Por desgracia, ya no ocupo el puesto de antes.
Emma no me consideraba un ejecutivo adecuado.
‐ ¡Oh! ¿Qué haces?
‐ Mantengo Pórtico estéticamente atractivo ‐ repuso ‐
. Creo que tú lo llamarías «basurero».
No supe qué decir. Pórtico era un sitio muy sucio;
debido a la escasa gravedad, cualquier trozo de papel
o plástico de poco peso flotaba dentro del asteroide. No
podías barrer el suelo. Todo salía volando. Yo había
248

