Page 265 - Portico - Frederik Pohl
P. 265
la cabeza». No dije absolutamente nada, y al cabo de un
momento prosiguió:
‐ Necesito ayuda, Bob. Estoy confundida.
Esto me emocionó, y le tendí la mano. Ella se limitó a
colocarla sobre la mía, sin apretármela ni retirarla. Dijo:
‐ Mi profesor de psicología decía que éste era el
primer paso..., no, el segundo. El primer paso cuando
tienes un problema es saber que lo tienes. Bueno, eso
ya lo sé desde hace tiempo. El segundo paso es tomar
una decisión: ¿Quieres seguir teniéndolo, o quieres
poner algún remedio? He decidido poner algún
remedio.
‐ ¿Adónde irás? ‐ pregunté, evasivo.
‐ No lo sé. Los grupos no parecen solucionar gran
cosa. La computadora de la Corporación tiene una
máquina ‐ psiquiatra a nuestra disposición. Esto sería
lo más barato.
‐ Lo barato siempre es barato ‐ repuse yo ‐. Pasé dos
años con esa clase de máquinas cuando era más joven,
después de que... de que tuviera un pequeño problema.
‐ Y llevas veinte años en funcionamiento desde
entonces ‐ contestó razonablemente ‐. Me decidiré por
esto. De momento, por lo menos.
Le acaricié la mano.
‐ Cualquier cosa que hagas estará bien hecha ‐ le dije
amablemente ‐. Siempre he creído que tú y yo
podríamos llevarnos mejor si olvidaras todas esas
264

