Page 397 - Portico - Frederik Pohl
P. 397
¡Sigfrid se levanta, estira las piernas, y se instala en
un sillón más cómodo! Tampoco sabía que pudiese
hacer esto.
‐ Como seguramente habrás observado, Bob ‐ me dice
‐, estoy procurando que te tranquilices. En primer
lugar, déjame enumerarte algunas limitaciones de mis
habilidades, y las tuyas, que no creo que conozcas.
Puedo revelar información sobre cualquiera de mis
clientes. Es decir, no estás limitado a aquellos que
tienen acceso a esta terminal determinada.
‐ Creo que no lo entiendo ‐ digo yo, cuando hace una
pausa.
‐ Yo creo que sí. De todos modos, ya lo entenderás.
Cuando tú quieras. En fin, lo más importante es
descubrir qué recuerdo estás tratando de ocultar.
Considero que te resultaría muy beneficioso sacarlo al
exterior. Había pensado ofrecerte una ligera hipnosis,
o un tranquilizante, o incluso un analista
completamente humano que te entrevistara durante
una sesión, y cualquiera de estas cosas está a tu
disposición si tú lo deseas. No obstante, he observado
que te gusta bastante hablar de lo que tú percibes como
realidad objetiva, frente a tus interpretaciones de la
realidad. Por lo tanto, me gustaría estudiar un
incidente concreto en estos términos.
Sacudo cuidadosamente la ceniza de mi cigarrillo. En
esto tiene razón; mientras la conversación se desarrolle
396

