Page 429 - Kraken - China Mieville
P. 429

Los fantasmas eran complicados. El residuo de


             un alma humana, de cualquier alma humana que



             se  precie,  era  en  verdad  demasiado  compleja,


             contradictoria  y  testaruda,  por  no  decir


             traumatizada por la muerte, como para hacer nada


             que uno quisiera. En los casos aislados y aleatorios


             en  los  que  la  muerte  no  significaba  el  final,  no


             había  forma  de  saber  qué  aspectos,  qué  facetas


             repudiadas  del  personaje,  podían  imponerse  a



             otros por la fuerza en una identidad póstuma.



                    No es ninguna paradoja de la hechicería (solo



             los  vivos  lo  perciben  así)  que  los  fantasmas  a


             menudo no se parezcan en absoluto a los vivos de


             los que son un vestigio: que el niño al que visita un


             tío amable y muy querido que sucumbió al cáncer


             se  quede  espantado  ante  el  cruel  y  vengativo


             hostigamiento  de  su  sombra;  que  el  espíritu


             retornado de algún cabrón aterrador no haga sino


             sonreír  y  tratar,  con  una  torpe  intervención


             ectoplasmática, de darle de comer al gato que su



             pierna de carne y hueso había pateado días antes.


             Incluso de haber conseguido invocar el espíritu del


             agente más tenaz, reverenciado e inflexible de la


             Brigada  Móvil  de  los  últimos  treinta  años,


             Collingswood bien podía haberse encontrado con


             el espíritu convertido en un melancólico esteta o




                                                                                                          428
   424   425   426   427   428   429   430   431   432   433   434