Page 188 - El Ladrón Cuántico- Hannu Rajaniemi
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—Quiero  dar  celos  a  mi  marido  —susurra  la


           desconocida. Su aliento huele a caldos exóticos.



           —¿Y quién es el afortunado?



           —Ése de ahí arriba, en el estrado. —Isidore aprovecha


           el siguiente giro para alzar la mirada. Y allí, como no


           podía ser de otra manera, está el rey marciano, una


           figura  vestida  de  blanco  y  oro  que  se  carcajea  en


           medio  de  una  hueste  de  admiradores  y  cortesanos.


           Isidore se dispone a decirle a la mujer de la piel roja


           que  lo  reclaman  asuntos  urgentes  en  otra  parte,


           cuando el mundo entero se congela.




           —¿Qué  haces?  —pregunta  Pixil.  Está  observándolo


           con los brazos cruzados, a todas luces despierta ya


           por completo, vestida con un sencillo vestido zoku de


           andar por casa.



           —Bailar  —responde  Isidore,  escamoteándose  de  la


           mujer roja que se ha transformado en estatua.



           —Serás bobo.



           —¿Qué es este sitio?



           —Un  antiguo  Reino  virtual.  Me  parece  que  fue


           Drathdor el que tuvo la ocurrencia de construirlo, un


           buen día. Está hecho un romántico. —Pixil se encoge


           de hombros—. A mí no me dice nada, la verdad. —


           Hace  un  gesto,  y  el  semicírculo  reaparece  a  su











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