Page 460 - El Ladrón Cuántico- Hannu Rajaniemi
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idealistas de la Oubliette. Esperábamos que actuaran
de contrapeso. Es evidente que nos equivocamos, y
este ladrón tuyo ha desbaratado las cosas.
—Dime una cosa. ¿Qué era antes este lugar?
La Veterana no responde de inmediato. Una sombra
de tristeza aletea en sus serenas facciones.
—¿No es evidente? —dice—. La Oubliette era una
prisión.
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El ladrón y el rey
ME encuentro en el jardín robótico con mi antiguo yo,
sopesando la pistola en mi mano. También él la
empuña, o al menos un reflejo onírico de ésta. Es
curioso cómo al final todo se reduce siempre a dos
hombres con armas, reales o imaginarias. A nuestro
alrededor, la lenta guerra de las máquinas antiguas
continúa.
—Me alegra que lo consiguieras —dice—. No sé
dónde has estado. No sé adonde vas. Pero sé que estás
aquí para tomar una decisión. Aprieta el gatillo, y
volverás a ser el que eras. No hagas nada y… en fin,
seguirás adelante con tu vida, haciendo cosas
pequeñas, teniendo sueños pequeños. O puedes
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