Page 457 - El Ladrón Cuántico- Hannu Rajaniemi
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Por un momento, no ocurre nada. Después la burbuja
cede bajo su mano, y está a punto de caerse. La cruza:
pasa sobre su piel exactamente igual que una pompa
de jabón, húmeda y cosquilleante.
En la colonia zoku, todo se ha puesto en marcha. Los
edificios de diamante están plegándose, volviéndose
más pequeños, cambiando de forma, como si fueran
castillos de papel que alguien estuviera desmontando
para guardarlos. Hay criaturas zoku por todas partes,
de todos los tamaños, desde rostros envueltos en
nubes de anebladores a monstruos de color verde,
manipulando la materia con sus gestos.
Una esfera de puntos‐q del tamaño de una persona
aparece ante él, como el estallido invertido de una
pompa de jabón. De ella sale Pixil, aún con su
armadura y su espada. Su expresión es sombría.
—¿Qué sucede ahí fuera? —pregunta—. Se ha
anulado nuestra banda. Y el zoku entero está listo
para marcharse. Te habría avisado, pero… —Toca su
joya zoku con impotencia.
—Lo sé, lo sé. Optimización de recursos. Creo que
está a punto de estallar una revolución —dice
Isidore—. Necesito hablar con la Veterana.
—Ah, estupendo. A lo mejor esta vez consigues
cabrearla de verdad.
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