Page 713 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
P. 713

prado y el aire se estaba poniendo un poco frío.


              Nell  se  envolvió  en  un  chai  termogénico  y


              ajustó  el  termostato  en  un  nivel  de  frío  algo


              inferior  a  lo  que  sería  deseable;  había


              descubierto  que  su  ingenio  se  apagaba  si  se


              ponía demasiado cómoda. El cesto contenía un


              termo con té caliente con leche, y los bocadillos


              aguantarían un poco.




                  El  más  alto  de  los  castillos  tenía  muchas


               torres, superadas por un gran molino de cuatro


               aspas  que  giraba  lentamente,  aunque  a  la


               altitud de la Princesa Nell, cientos de metros por


               debajo, sólo se apreciaba una ligera brisa.


                  En la puerta principal había una puerta falsa


              con una ventanilla. Bajo la ventanilla había una


              gran aldaba de bronce con la forma de la Ietra T,


              aunque la forma quedaba oculta por el moho y


              los líquenes. La Princesa Nell golpeó la aldaba


              con  mucho  esfuerzo  y,  dado  su  decrépito


              estado,  no  esperaba  respuesta;  pero  apenas


              había sonado el primer golpe cuando se abrió


              la ventanilla, y se enfrentó a un yelmo: porque


              el guardián al otro lado estaba vestido de pies a


              cabeza con una armadura oxidada y cubierta de


              moho.  Pero  el  guardián  no  dijo  nada,


              simplemente  miró  a  la  Princesa  Nell;  o  eso




                                                                                                     713
   708   709   710   711   712   713   714   715   716   717   718