Page 886 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
P. 886

detenerse  de  espaldas  a  Hackworth  y  salir


              corriendo.





                 —Revolucionario, ¿no? —espetó.





                  La cosa en el bolsillo de Hackworth era unas


              gafas de sol oscuras: con un acabado en arcoiris,


              el  tipo  de  cosas  que,  décadas  antes,  hubiese


              llevado un policía rebelde con una mágnum en


              una  serie  de  televisión  prematuramente


              cancelada.  Hackworth  las  abrió  y  colocó  los


              lados  pulidos  de  los  aros  por  sus  sienes.  Al


              aproximarse las lentes, podía ver que venía luz


              de ellas; era un fenomenoscopio. Aunque en ese


              contexto, la palabra «fantascopio» podía ser más


              apropiada. La imagen creció para llenar todo el


              campo visual pero no se enfocó hasta que se las


              puso  por  completo,  así  que  renuentemente  se


              hundió en la alucinación hasta que ésta se formó,


              y justo en ese momento las patas tras sus orejas


              se activaron, se estiraron y crecieron detrás del


              cráneo como bandas de goma, hundiéndose en


              la parte de atrás para formar una tira irrompible.





                 —Soltar  —dijo  Hackworth,  y  luego  recorrió


              una letanía de otros comandos iurevo estándar.





                                                                                                     886
   881   882   883   884   885   886   887   888   889   890   891