Page 162 - El Gran Dios Pan y otros relatos - Arthur Machen
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ascendiera y descendiera y volviera a ascender
entre destellos, como en los colgantes estrellados.
Dyson lanzó un profundo suspiro, se dejó caer en
su silla, y se tapó los ojos con las manos para
pensar. La joya parecía un ópalo, pero en su larga
experiencia de escaparates de tiendas no sabía de
ningún ópalo que alcanzara una cuarta o una
octava parte de ese tamaño. Miró de nuevo la
piedra casi con temor, y la colocó suavemente
sobre la mesa, bajo la lámpara, pudiendo
contemplar el maravilloso reflejo que brillaba y
centelleaba en su centro; entonces volvió a la caja,
curioso por saber si contendría otras maravillas.
Levantó el lecho de lana sobre el que se recostaba
el ópalo y encontró debajo no más joyas, sino un
viejo libro de bolsillo, desgastado y raído por el
uso. Dyson lo abrió por la primera página y lo dejó
caer espantado. Había leído el nombre de su
dueño, esmeradamente escrito con tinta azul.
Dr. STEVEN BLACK
Oranmore, Devon Road,
Harlesden.
Pasaron varios minutos antes de que Dyson se
resignara a abrir por segunda vez el libro.
Rememoró el espantoso cautiverio en su
buhardilla; y su extraña conversación, y también el
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