Page 163 - El Gran Dios Pan y otros relatos - Arthur Machen
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recuerdo del rostro que había visto en la ventana,
y lo que había dicho el especialista, se apoderaron
de su mente y, mientras sus dedos asían la
cubierta, se estremeció, temeroso de lo que podía
haber escrito en su interior. Cuando finalmente lo
abrió y pasó las páginas, encontró las dos primeras
en blanco, pero la tercera estaba cubierta por una
escritura clara y menuda, y Dyson empezó a leer
con la luz del ópalo brillando en sus ojos.
V
« Desde que era joven —comenzaba la
anotación— he dedicado todo mi ocio, y buena
parte del tiempo que debería haber empleado en
otros estudios, a la investigación de las más
curiosas y ocultas ramas del saber. Nunca me he
sentido atraído por los llamados comúnmente
placeres de la vida, y vivía solitario en Londres,
eludiendo a mis compañeros de estudios, y a la vez
evitado por ellos a causa de mi ensimismamiento
y mi indiferencia. Era enormemente feliz con tal de
poder satisfacer mi deseo de conocimientos de
cierta índole peculiar, cuya misma existencia
constituye un profundo secreto para la mayoría de
la humanidad, y a menudo he pasado noches
enteras sentado en la oscuridad de mi habitación,
pensando en el extraño mundo a cuyo borde me
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