Page 200 - El Gran Dios Pan y otros relatos - Arthur Machen
P. 200
símbolos de un vago temor, de la misma manera
que las cosas más inofensivas y familiares evocan
terrores en la imaginación de un niño.
Dos horas más tarde volvió el profesor Gregg. Lo
encontré mientras descendía por el camino, y
tranquilamente le pregunté si había podido
encontrar algún chico.
—¡Oh, sí! —me contestó—. Encontré uno con
bastante facilidad. Se llama Jervase Cradock y
espero que nos será muy útil. Su padre murió hace
muchos años, y la madre, a la que vi, parecía muy
contenta ante la perspectiva de unos pocos
chelines más cada sábado por la noche. Como
esperaba, no es demasiado despierto, y, según la
madre, a veces tiene convulsiones; pero como no
se le confiará la porcelana, eso no importa
demasiado, ¿no es cierto? Y no es peligroso en
modo alguno, como usted sabe, simplemente un
poco débil mental.
—¿Cuándo vendrá?
—Mañana por la mañana a las ocho en punto.
Anne le mostrará lo que tiene que hacer y cómo
hacerlo. Al principio volverá a su casa por las
noches, pero tal vez más adelante le convenga más
dormir aquí y volver a casa sólo los domingos.
No encontré ninguna objeción que hacerle. El
profesor Gregg hablaba en un tono tranquilo y
199

