Page 310 - El Gran Dios Pan y otros relatos - Arthur Machen
P. 310
ver que las diferentes formas dibujadas sobre la
tierra estaban dispuestas siguiendo una pauta,
algo así como las rocas grises, sólo que con distinta
pauta.
Se estaba haciendo tarde y empezaba a oscurecer,
pero desde donde yo me encontraba parecían dos
enormes figuras humanas tumbadas en la hierba.
Seguí adelante y, finalmente, encontré cierto
bosque, demasiado secreto para describirlo, pues
nadie sabe cómo atravesarlo, descubrimiento que
yo hice de manera muy curiosa, viendo entrar a un
animalito. De modo que seguí al animal por un
sendero muy estrecho y oscuro, bajo espinos y
arbustos, y ya casi había anochecido cuando llegué
a una especie de claro en el centro. Allí vi la cosa
más maravillosa que jamás había visto en mi vida,
aunque sólo un momento, pues huí
inmediatamente, salí a gatas del bosque por el
sendero por el que había venido, y corrí más
deprisa que nunca, porque estaba asustada de tan
maravilloso, extraño y hermoso que era lo que
acababa de ver. Pero quería regresar a casa y
pensar en ello, pues no sabía lo que podía
sucederme si me quedaba en el bosque. Mientras
corría por la espesura, ardía y temblaba, mi
corazón latía aceleradamente, y no podía evitar el
dejar escapar extraños gritos. Me alegré de que una
309

