Page 312 - El Gran Dios Pan y otros relatos - Arthur Machen
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Parecía uno de los cuentos de la niñera, en los que


            realmente  no  creía,  aunque  en  verdad  me  había



            asustado en el fondo de la hoya; las historias que


            ella  me  contaba  cuando  yo  era  pequeña  me


            volvieron a la mente, y me pregunté si sería cierto


            lo que creía haber visto, o si alguno de los cuentos


            habría  sucedido  hace  mucho  tiempo.  Todo  era


            muy  extraño;  permanecí  despierta  en  mi


            habitación de la parte trasera de la casa, y la luna



            brillaba en el lado opuesto, hacia el río, de modo


            que  su  resplandeciente  luz  no  se  reflejaba  en  el


            muro.


              La casa estaba en completo silencio. Había oído a


            mi padre subir las escaleras, y poco después el reloj


            dio las doce y la casa se quedó silenciosa y vacía,


            como si nadie viviera en ella. Aunque todo estaba


            oscuro  y  confuso  en  mi  habitación,  un  pálido


            resplandor brillaba a través de la blanca persiana,



            y en cuanto me levanté y miré hacia afuera, vi la


            gran sombra negra de la casa cubriendo el jardín,


            como si fuera una cárcel de condenados a muerte,


            y  más  allá  todo  estaba  blanco,  y  el  bosque


            resplandecía de blancura con negros abismos entre


            los árboles.



              Era una noche clara y tranquila, sin nubes en el


            cielo. Deseaba pensar en lo que había visto, pero


            no podía, y empecé a recordar todos los cuentos

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