Page 318 - El Gran Dios Pan y otros relatos - Arthur Machen
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cosas raras que la niñera me contó, pero que yo no


            pude entender.



              Según  ella,  ahora,  a  excepción  de  su  bisabuela,


            todos  habían  olvidado  aquello,  y  nadie  sabía


            dónde estaba la colina, ni siquiera su bisabuela. Sin


            embargo,  me  contó  una  extraña  historia


            relacionada  con  esa  colina,  y  me  estremecí  al


            recordarla.



              Me dijo que la gente iba siempre allí en verano,


            cuando  hacía  mucho  calor,  y  tenían  que  bailar


            mucho. Al principio todo estaba a oscuras y había


            allí árboles que ensombrecían mucho más el lugar;


            la gente venía, uno tras otro, de todas direcciones,


            por un sendero secreto que nadie más conocía; dos


            de ellos se quedaban a vigilar la puerta, y todos los


            que subían hasta allí tenían que hacerles una señal


            muy extraña, que la niñera me enseñó lo mejor que



            pudo,  aunque  dijo  que  no  podía  enseñármela


            como  es  debido.  Acudía  toda  clase  de  gente:


            personas  bien  nacidas  y  aldeanos,  algunos


            ancianos,  chicos  y  chicas,  y  bastantes  niños


            pequeños,  que  se  sentaban  y  observaban.  Todo


            estaba  a  oscuras  cuando  llegaban,  excepto  un


            rincón donde alguien quemaba algo que olía fuerte



            y  fragante  y  les  hacía  reír,  mientras  se  veía  el


            resplandor  de  los  carbones  y  el  humo  rojo


            elevándose.  Entraban  todos,  y  cuando  lo  había

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