Page 391 - El Gran Dios Pan y otros relatos - Arthur Machen
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Encontró una inocente, o casi inocente, explicación
antes de que se le acabara la última pipa, sentado
junto a la ventana abierta, escuchando vagamente
el murmullo del río y contemplando las sombrías
tierras de más allá.
—He aquí —reflexionó— una forma modificada
del Mal de Bounderby . Decía Bounderby que él
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empezó siendo un miserable paria, hambriento y
desaliñado. Marsh dice que se convirtió en
recadero o algo por el estilo antes de poder
aprender algo. Bounderby mentía, y Marsh, sin
duda, miente. Es una manía de los ricos: exageran
sus éxitos recientes exagerando sus primitivas
desventajas.
Cuando se fue a dormir casi había decidido que el
joven Marsh había estado en un buen instituto de
segunda enseñanza, y había hecho bien.
A la mañana siguiente, Last se despertó casi
relajado. Fue, sin duda, una lástima que Marsh
adoptara una sutil y falsa jactancia; sus gustos
literarios eran ciertamente deplorables, pero eso
era únicamente asunto suyo. Y el muchacho
compensaba de todo. Mostraba un dominio tan
claro de la gramática inglesa que Last pensó que
muy pronto podría empezar con el latín. Una
noche, durante la cena, lo mencionó mirando a
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