Page 446 - El Gran Dios Pan y otros relatos - Arthur Machen
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veraniego y el mercado alcanzaba su apogeo, todos
los puestos y las calles fueron llenándose de
rumores y de rostros atemorizados. Hombres y
mujeres procedentes de diversas granjas solitarias
de los alrededores contaban que a primeras horas
de aquella mañana habían oído emocionados el
tañido de una campana que no sonaba como las
demás. Y parece que mucha gente del pueblo había
sido despenada sin saber cómo; alguien dijo que le
despertó el sonido de una campana y un órgano, y
las dulces voces de un coro que cantaba.
—Hubo tales melodías y canciones que mi
corazón rebosaba de alegría.
Y poco después del mediodía unos pescadores
que habían pasado toda la noche en alta mar
regresaron a puerto contando que habían oído algo
asombroso en medio de la niebla; y uno de ellos
dijo haber visto pasar algo a poca distancia de su
barca.
—Era completamente dorado y brillante —
añadió—, y un resplandor lo circundaba.
—Sobre las aguas se oía una canción que parecía
venir del cielo —declaró otro pescador.
Y aquí añadiré, entre paréntesis, que al regresar al
pueblo busqué a un viejo amigo mío, que ha
dedicado toda su vida al estudio de lo extraño y lo
esotérico. Pensé que mi historia le interesaría
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