Page 612 - El Gran Dios Pan y otros relatos - Arthur Machen
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que en Londres no me atrevería a disfrutar tan
profusamente del Shag‐on‐the‐Back: un tabaco
fuerte, de sabor pleno y en sazón, pero inadecuado
a las duras calles.
—¿Dice usted que la granja se llama Lanypwll? —
interpuse yo—. Eso quiere decir junto a la charca,
¿no? ¿Dónde está la charca? No la veo.
—Venga —dijo Roberts— y se la mostraré.
Me llevó por una pequeña puerta a través del
jardín, rodeado de un espeso y alto seto de laurel,
y torcimos a la izquierda de la casa, frente al lugar
por donde había entrado. Escalamos un baluarte
de los viejos tiempos rodeado de verdor, desde
donde Roberts me señaló un angosto valle,
circundando de escarpadas colinas pobladas de
árboles. Al fondo había un llano, mitad marisma,
mitad charca negra de aguas estancadas, con
verdes islas de lirios y toda esa exuberante y rara
vegetación que suele arraigar en el cieno.
—Ahí tiene usted la charca que buscaba —dijo
Roberts.
Era un lugar de lo más extraño, pensé, escondido
entre las colinas como si guardara algún secreto.
Las empinadas cuestas que descendían hasta ella
eran una maraña de maleza, formada por todo tipo
de ramas entremezcladas, por encima de la cual
sobresalían los árboles más altos, algunos de los
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