Page 220 - Un caso de conciencia -James Blish
P. 220
no, voltea. ¿Tienes un pirostilo? Bien, aquí está el mío.
Utilízalo si alguien se te acerca demasiado, pero no te
preocupes del tambor giratorio; parece estar bien
encerado.
Así era; pero cuando llegó el siguiente convoy y los
recogió Liu estaba asustada y Michelis de un humor de
mil demonios.
El hecho de que al pasar el convoy al siguiente
compartimiento se viera rociado con perfume no
mejoró a decir verdad su humor, pero por lo menos
uno no tenia que participar de manera activa. Era un
hermoso jardín bastante grande realizado con vidrio
soplado, de todos los colores imaginables, en el que
posaban modelos javanesas al natural formando
dioramas de manifiesta sensualidad. Las situaciones
sugeridas por los cuadros eran de gran efectismo
escénico, y salvo la casi imperceptible respiración, las
muchachas permanecían sin mover un solo músculo,
inmóviles como la extraña flora cristalina. Con gran
sorpresa por parte de Michelis ‐ya que fuera del
dominio científico carecía de sentido estético‐, Liu
contemplaba estas escenas inanimadas y voluptuosas
con una grave y discreta mirada de aprobación.
- Sugerir una danza sin mover el cuerpo es todo un
arte ‐ murmuró la joven de repente, como si hubiera
cobrado conciencia de lo incómodo que se sentía su
220

