Page 359 - Un caso de conciencia -James Blish
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semejanza, transformando el planeta en aquel enemigo
hipotéticamente peligroso contra el que Cleaver
deseaba poner a punto un arsenal de armas
termonucleares.
Y, con todo, algo de esto había sucedido también en
la Tierra cuando era un Edén sin desventuras. Tal vez
‐O felix culpa‐ hubiera ocurrido siempre así en todos
los mundos. Tal vez el Arbol del Conocimiento del
Bien y del Mal era como el Yggdrasil de las leyendas
que poblaban la tierra natal del papa Adriano, las
raíces hundidas en el suelo del universo, las ramas
sosteniendo a los planetas: quienquiera que apeteciera
sus frutos podría comer de ellos...
No; resultaba inaceptable. Litina era ya bastante
peligrosa como sugestivo paraíso; pero transformada
en una fortaleza de Plutón, constituía una amenaza
para el mismo cielo.
El observatorio principal del conde dʹAveroigne
había sido construido por las Naciones Unidas según
sus especificaciones, aproximadamente en el centro del
cráter Stadius, antaño una elevada grieta anular que en
sus orígenes quedó sumergida y parcialmente licuada
por el chorreante mar de lava que formó el Mare
Imbrium. Lo que quedaba de sus paredes servía a los
colaboradores como muro de protección durante los
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