Page 358 - Un caso de conciencia -James Blish
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velocidad de la luz.
Ruiz‐Sánchez sintió un poco de compasión por
aquella criatura nacida en el exilio, acosada como una
alimaña, encerrada entre rejas, camino de la tierra de
sus ancestros, sin una sola experiencia en su vida que
le capacitara para morar en ella y cuyo idioma no
hablaba. Pero tan pronto el representante de las
Naciones Unidas empezó a interpelarles
‐era preciso tener una idea aproximada de cuáles
podían ser las intenciones de Egtverchi‐, la compasión
cedió ante el impulso de las especulaciones. Le parecía
lógico y natural compadecer a los niños, pero Ruiz‐
Sánchez empezaba a creer que, en general, los adultos
tienen bien merecidos los infortunios de que son
víctimas.
El impacto de una criatura como Egtverchi en una
sociedad estable como la de Litina podía ser explosivo.
Por lo menos, en la Tierra era una criatura anormal,
una rareza. En cambio, en Litina, pronto seria
considerado como uno más entre los suyos, por más
extravagante que pudiera parecerles. Por otra parte, en
la Tierra se tenia una experiencia de siglos en torno a
sujetos mesiánicos como Egtverchi, inadaptados y
mentalmente tarados, lo que resultaba inédito en
Litina. Egtverchi contagiaría fácilmente aquel paraíso
hasta las mismas raíces y lo redoblaría a su imagen y
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