Page 357 - Un caso de conciencia -James Blish
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Sánchez encajar todas las piezas de lo acontecido.
Egtverchi había sido hallado a bordo de la nave que
transportaba el último envío de material destinado a
Cleaver, dos días después de haber despegado.
Apareció medio muerto. En una desesperada y postrer
tentativa de huida se había encerrado él mismo en un
embalaje, precintado y dirigido a Cleaver y rotulado
con los avisos: «Frágil ‐ Radiactivo
- no cambiar de posición», que fue conducido por
transporte normal a la estación de cohetes.
Incluso un litino adulto originario del planeta habría
acusado el vapuleo, y Egtverchi, además de ser un
magro ejemplo de su raza, llevaba huyendo varias
horas antes de ser acarreado al compartimiento de
carga de la astronave.
El vehículo sideral llevaba, y no ciertamente por
azar, el prototipo del CirCon de
«Petard». El capitán de la nave comunicó al conde la
noticia del hallazgo del litino con motivo de la primera
prueba del equipo, y aquél, a su vez, la transmitió a las
Naciones Unidas por onda normal radiofónica.
Informó de que habían puesto a Egtverchi entre rejas,
pero que el litino estaba en buen estado físico y moral.
Ante la imposibilidad de que la nave regresara a la
Tierra, fueron las Naciones Unidas las que
emprendieron veloz carrera tras él, a muchas veces la
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