Page 47 - Un caso de conciencia -James Blish
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- Cleaver, ¿estás bien? Un momento... Te soltaré los


             pies. Mike..., Mike..., ¿quieres dar más luz a esta jaula?

             Algo no marcha aquí como es debido.


               A  los  pocos  momentos  brotó  de  las  relucientes

             paredes una luz amarilla y en seguida resplandeció el

             blanco fulgor de las camisas de gas. Cleaver se restregó


             los ojos con el brazo, pero en vano, pues este ademán

             le dejó inmediatamente exhausto. El rostro afable de

             Agronski,  rechoncho  y  expectante,  flotaba  sobre  él


             como  un  globo  cautivo.  No  veía  a  Michelis,  y  en

             aquellos momentos le satisfizo que así fuera. Bastante

             le sorprendía ya la presencia de Agronski.


               -  ¿Cómo... diablos...? ‐ balbuceó. Al intentar hablar,

             sus labios se despegaron dolorosamente. Entonces se


             dio  cuenta  de  que  mientras  dormía  se  le  habían

             adherido, diríase que con goma o algo semejante. No

             tenia la menor idea del tiempo que había permanecido


             inconsciente, enteramente ajeno a lo que pasaba a su

             alrededor.


               Agronski adivinó el pensamiento del enfermo

               - Hemos venido de los lagos en helicóptero ‐ aclaró ‐.

             Vuestro  silencio  nos  inquietaba  y  creímos  más


             adecuado regresar por nuestros propios medios en vez

             de hacerlo en el reactor de línea y poner así sobre aviso

             a los litinos..., por si había ocurrido algo desagradable.


               - Deja ya de atosigarle ‐ terció Michelis, que apareció



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