Page 57 - Un caso de conciencia -James Blish
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convertirse en una cúpula inaprensible, le sumieron de
nuevo en un estado de semiinconsciencia. )
AGRONSKI:
Alguien se acerca.
(Rumor de pasos. )
AGRONSKI: Es el padre, Mike; mira por acá y podrás
verle. Parece que no le ocurre nada. Cojea un poco,
pero quién no después de haber estado trajinando por
ahí toda la noche.
MICHELIS: Será mejor que salgas a recibirle, ya que
si nos descubre tan de repente se va a sobresaltar.
Entretanto prepararé las hamacas.
AGRONSKI: Claro, Mike.
(Pasos que se alejan de Cleaver. El rechinar de la
piedra contra la piedra. Alguien que manipula el
volante de la puerta. )
AGRONSKI: ¡Bienvenido a casa, padre! Acabamos de
llegar y... Santo Dios!, ¿qué ocurre? ¿También tú estás
enfermo? ¿Hay algo que...? ¡Mike, Mike!
(Alguien corre. Cleaver tensa los músculos del cuello
pugnando por levantarse, pero en vano, los músculos
no le obedecen y la nuca tira de él cada vez con más
fuerza hacia la dura almohada de la hamaca. Tras unos
momentos de interminable agonía, exclama:)
CLEAVER:
¡Mike!
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