Page 54 - Un caso de conciencia -James Blish
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no  contactaran  una  sola  vez  con  nosotros  durante


             nuestra estancia en el norte?

               MICHELIS: No sé qué decirte. No quiero perderme


             en conjeturas hasta que haya hablado con Ramón, o

             hasta  que  Paul  pueda  tenerse  en  pie  y  charlar  con

             nosotros.


               AGRONSKI: No me gusta todo eso, Mike; algo me

             huele mal. Esta ciudad es el centro de comunicaciones

             del planeta...; por ello la escogimos, ¡qué caramba!... Y,


             sin embargo, ni un solo mensaje, Cleaver postrado, el

             padre ausente... Ignoramos muchas cosas de Litina, de

             esto no cabe duda.


               MICHELIS:  También  desconocemos  muchos  datos

             de la parte central del Brasil, y no digamos de Marte o


             de la Luna.

               AGRONSKI: Nada sustancial, Mike. Lo que sabemos

             de la periferia brasileña basta para que nos hagamos


             una idea de cómo son las tierras interiores, incluso en

             lo  relativo  a  esos  peces  carnívoros...  ¿Cómo  los


             llaman?...  Ah,  sí,  pirañas.  Pero  no  podemos  decir  lo

             mismo  de  Litina.  No  sabemos  si  los  datos  de  su

             periferia  son  esenciales  o  accesorios.  Quizá  tras  esta


             envoltura  se  oculte  un  monstruoso  secreto  y  no

             hayamos caído en ello.

               MICHELIS:  Agronski,  deja  ya  de  hablar  como  un


             suplemento dominical. Estás menospreciando nuestro



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