Page 361 - Limbo - Bernard Wolfe
P. 361

profundo  secreto  de  su  impacto estuviera en el



            hecho de su espectacular mutilación. Uno podía,


            hasta cierto punto, luchar contra los argumentos


            hipnóticos verbales de un charlatán Pro‐Pros; no


            era muy difícil, puesto que la cualidad inválida


            del hombre estaba tan enormemente compensada


            por sus miembros artificiales que no despertaba


            la menor compasión. El Anti‐Pros, en cambio, se



            mostraba  tan  ostensiblemente  mutilado  que  su


            sola visión tendido en su canastilla bastaba para


            despertar todo tipo de vibraciones simpáticas... y


            estas  vibraciones  eran  lo  que  daba  a  toda  la


            experiencia su hechizo, su cualidad fantasmal.


                  Sí,  era  posible.  Fantasmal  es  cuando  se  alza



            algún  sonido  o  se  ve  alguna  persona  que  tiene


            profundamente apagadas sus hambres... y el ver


            a  un  adulto  reducido  a  la  condición  de  un


            desvalido  bebé  uterino  debe  mobilizar  en  cada


            cual  la  añoranza,  arrojándola  muy  lejos  de  la


            consciencia                 y       acumulándola                      en        ardiente


            culpabilidad,  consiguiendo  así  la  misma



            regresión  espectacular,  retirándose  de  la  vana


            pugna  del  adulto  para  penetrar  en  el


            megalomaníaco regazo protegido de la infancia.


            Todo el mundo ansía pasividad, y debe negar que


            la actividad febril hace irrumpir dentro de él el



                                                                                                      361
   356   357   358   359   360   361   362   363   364   365   366