Page 425 - Limbo - Bernard Wolfe
P. 425

No, nunca pensé que fuera posible. Allá en la



            Facultad de Medicina, cuando Helder llamó por


            primera vez mi atención sobre el libro de Wiener


            (publicado en 1950), pensé que se trataba de otro


            ejemplo de su fanatismo calamitoso. Dejé escapar


            unas cuantas risas cuando  lo leí y supe que allá


            en  1948  un  tal  Claude  Shannon,  de  los


            laboratorios Bell, siguiendo una idea de Wiener,



            había propuesto en serio la construcción de una


            máquina  de  calcular  electrónica  que  jugara  al


            ajedrez «a nivel de un buen aficionado e incluso


            posiblemente  a  nivel  de  un  maestro».  Vaya


            broma, pensé entonces. Realmente era divertida


            la  idea  de  construir  una  máquina  que,  como


            afirmaba  Wiener,  mostrara  una  «preferencia


            estadística hacia cierta clase de comportamiento y


            un  disgusto  estadístico  hacia  otro  tipo  de



            conducta»...  la  preferencia  y  el  disgusto


            necesarios para jugar al ajedrez. Y cuando Wiener


            siguió  diciendo  que  la  máquina  de  jugar  al


            ajedrez  que  él  había  sugerido  y  que  Shannon


            había             decidido                 construir                podía             tener


            consecuencias importantes, casi me revolqué por


            el suelo de risa (2). Cuánta  gente se rió. Pero al



            correr  de  los  años  dejó  de  hacerlo...  tanto  en


            Washington  como  en  Moscú.  Ni  en  1950,  ni



                                                                                                      425
   420   421   422   423   424   425   426   427   428   429   430