Page 643 - Triton - Samuel R. Delany
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queremos que la frase nos suene adecuada. ¿Para qué son

           necesarias  esas  relaciones  particulares?  ¿Qué  hay  de


           malo  con  la  frase  «Martillo  el  golpea  clavo  un»,  o

           «Martillo golpea clavo un el», o «Martillo un el golpea

           clavo», o «El un martillo golpea clavo»? En todas ésas,


           seguimos  teniendo  dentro  de  la  frase  las  cosas  que

           reflejan las otras cosas en la situación, y en todas ellas la


           relación  entre  martillo,  golpea  y  clavo,  que  modela

           dirección de la relación en la situación, es conservada.

           ¿Acaso la relación entre el y martillo, o un y clavo, modela


           alguna cosa dentro de la situación que se pierde o queda

           oscurecida de pronto si se pierden esas relaciones?

                En tanto que nuestras actitudes hacia los objetos en


           una  relación  no  se  hallan  en  esa  relación,  la  respuesta

           simple es no. La relación entre el y martillo y entre un y

           clavo  son  necesarias  para  conservar  la  integridad  del


           modelo  en  sí;  son  necesarias  si  queremos  reconocer  el

           modelo  como  algo  adecuado  para  modelar.  Pero  esas


           relaciones, entre el y martillo y un y clavo, no modelan

           nada en la situación expresada por la frase. Destruirlas,

           sin  embargo,  puede  impedir  que  otras  relaciones  (que


           pueden estar modelando algo en la situación, o pueden

           estar conservando la integridad del modelo) aparezcan


           claramente. Esta respuesta simple, sin embargo, está más

           bien demasiado simplificada.

                Lo  que  muestra  que  la  situación  es  mucho  más




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