Page 1316 - Anatema - Neal Stephenson
P. 1316
caer sobre fra Jad. Durante la peor parte, una voz penetró
en mi conciencia y resonó en mi cabeza. Fra Jad se había
puesto a cantar un cántico milésimo como el que me había
mantenido despierto en el monasterio baziano la noche de
nuestra Evocación. Le ofreció a mi conciencia algo a lo que
aferrarse, como la escalera de hierro que yo agarraba con
la mano: mi única conexión tangible y sólida con el
gigantesco complejo que giraba a mi alrededor. Y de la
misma forma que el travesaño me impedía caer, el sonido
de la voz de Jad en mi cráneo impidió que mi mente se
marchara flotando a donde fuera que se había ido cuando
me había desmayado en el observatorio para despertar en
la línea de mundo errónea.
Seguí bajando.
Estaba agachado sobre un gigantesco ombligo de acero,
con la cabeza entre las rodillas, intentando no
desmayarme.
Fra Jad tecleaba números en un teclado empotrado en la
pared.
La esfera comenzó a girar debajo de mí.
—¿Cómo sabes el código? —pregunté.
—He escogido un número al azar —dijo.
Sólo había oído cuatro pitidos del panel. Un número de
sólo cuatro dígitos. Sólo había diez mil combinaciones
posibles. Por lo tanto, si había diez mil Jads en diez mil
ramas posibles de la línea de mundo… y si yo tenía la
suerte de estar con el correcto…
1316

