Page 668 - Anatema - Neal Stephenson
P. 668

—Pero no pasó nunca.


            —Nunca. Ni una sola vez.

            —Entonces comprendiste que la escala temporal debía

          de ser enorme.


            —Sí. Una vez intenté calcularlo. No conozco la teorética.

          Pero vigilé el río durante cinco años y no vi caer ninguna

          roca mientras anduve por allí. Si Arbre sólo tiene cinco mil


          años, si todas las rocas de ese cañón han caído en ese corto

          espacio de tiempo, debería haber visto algunas caer.

            —A la gente de tu arca no le gustó lo que pensabas —


          aventuré.

            —Ésa es una razón por la que me fui de Samble.


            Ése fue el final de la conversación. Era la hora punta de

          la tarde y durante un buen rato condujimos en silencio. Me

          fascinaba lo que se podía entrever de la vida de la gente


          por  las  ventanillas  de  sus  mobes.  Luego  me  chocó  lo

          diferente que parecía la vida de Yul de la de los demás.


            La forma en que Yul había decidido unirse a nuestro viaje

          al norte me resultaba extraña. No había sido un proceso

          racional: no había reunido pruebas, no había sopesado las


          opciones. Pero así vivía Yul toda su vida. Comprendí que

          Gnel no le había invitado a visitarnos en la estación de

          combustible. Simplemente se había presentado. Todos los


          días de su vida hacía algo nuevo con un grupo nuevo de

          gente. Y eso lo hacía tan diferente del resto de la gente del

          atasco como yo.







                                                                                                          668
   663   664   665   666   667   668   669   670   671   672   673