Page 773 - Anatema - Neal Stephenson
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A petición del líder, los alzaron para que todos los viesen.
La multitud soltó exclamaciones de asombro al ver las
pruebas, como si fuesen bombas atómicas.
—El voto ha roto la antigua ley que mantiene a los suyos
aparte. Ha venido a espiarnos. Todos sabemos lo que le
hizo al pobre Dag. Sólo podemos imaginar lo que tenía
previsto para Laro. Si Laro no hubiese luchado
valientemente para liberarse del hechizo del voto…
¿Vamos a consentirlo?
—¡No! —gritó la multitud.
—¿La policía hará justicia?
—¡No!
—Pero ¿vamos a hacer justicia?
—¡Sí!
El líder hizo un gesto hacia el tipo grande de la piedra.
Me la lanzó con tal lentitud que pude apartarme
fácilmente de su camino. Pero la siguieron una veintena
de proyectiles más pequeños y rápidos. Corriendo en
zigzag para convertirme en un blanco móvil, vi una
escalera de piedra como a cien pies. Si podía subirla al
menos volvería a estar al nivel de la calle, no en una
situación desesperada por debajo de la muchedumbre.
Corrí hacia ella y recibí en la espalda varias pedradas y
botellazos, pero me protegía la cabeza con los brazos.
Efectivamente llegué a la parte superior de la escalera,
pero me estaban esperando. Apenas había llegado cuando
me derribaron al suelo. Uno de ellos se me echó encima, o
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