Page 242 - El Leon De Comarre/ A la caida de la noche - Arthur C. Clarke
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En cuanto a Alvin, tenía su propia forma de hacer las

         cosas y por ello su camino era mucho más rápido. Llegó a

         haber momentos en los que Rorden lamentó el fracaso del


         plan de Seranis… ¡Todo hubiera sido mucho más simple si

         Alvin hubiera perdido por completo la memoria de lo que

         le  había  sucedido  y  había  visto  fuera  de  Diaspar!  El


         problema  era  inmenso  y,  por  segunda  vez  en  su  vida,

         Rorden  no  podía  decidir  cuál  era  el  curso  de  acción

         correcto.  Se  preguntaba  cuántas  veces  más  Alvin  se

         colocaría en dilemas parecidos y sólo de pensarlo aparecía


         en sus labios una sonrisa mitad irónica mitad amarga. Para

         él,  desde  luego,  aquello  no  implicaba  diferencia  alguna,

         pues  estaba  convencido  de  que  Alvin  haría  siempre  las

         cosas que le vinieran en gana.


                De momento sólo una decena de personas, fuera de la

         familia del muchacho, conocían lo sucedido. Sus padres,

         con los cuales tenía tan poco en común, a los que se pasaba


         semanas  sin  ver,  parecían  seguir  creyendo  todavía  que,

         simplemente, había pasado esos días en otra parte de la

         ciudad.  Jeserac  fue  la  única  persona  que  reaccionó  con

         determinada  violencia  y  una  vez  que  hubo  superado  la


         impresión se enfrascó en una dura disputa con Rorden y

         desde entonces casi no se dirigían la palabra. Alvin, que

         hacía ya tiempo que veía venir este estado de cosas entre

         ambos,  sólo  podía  suponer  las  razones  generales  de  la


         disputa pero, para su disgusto y desilusión, ninguno de los




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