Page 281 - El Leon De Comarre/ A la caida de la noche - Arthur C. Clarke
P. 281
ofrecieron vistas panorámicas del cielo, de la ciudad y de
grandes extensiones del desierto. La definición de las
imágenes era brillantísima, casi sobrenatural, clara, aun
cuando no daba la impresión en absoluto de estar
proyectadas por un aparato amplificador o de aumento.
Alvin se preguntó si el navío espacial se movería cuando
las imágenes cambiaban, pero no sabía la manera de
comprobarlo. Experimentó con su mente durante un buen
rato hasta que estuvo en condiciones de obtener cualquier
vista que deseara. Una vez conseguido esto se consideró en
condiciones de partir.
«Llévame a Lys», ordenó mentalmente.
La orden era simple pero, se preguntó, ¿cómo puede
obedecerme la nave si yo mismo no sé la dirección? Alvin
no había pensado en eso y cuando la idea le vino a la mente,
la nave estaba ya volando sobre la superficie del desierto a
tremenda velocidad. Se encogió de hombros, agradecido,
aceptando como un hecho aquello que no podía
comprender.
Le costaba trabajo calcular la escala de las imágenes
que se le presentaban en la pantalla pero, por la velocidad
con que éstas se sucedían, no tuvo más remedio que
concluir que volaba a muchos kilómetros por minuto. No
muy lejos de Diaspar, el color del suelo había cambiado,
dejando la tonalidad amarillenta del desierto para adquirir
un tono gris oscuro. Alvin comprendió que estaba pasando
280

