Page 61 - El Leon De Comarre/ A la caida de la noche - Arthur C. Clarke
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espíritu, se apoderaba de él. Y, al mismo tiempo, sentíase

         incapaz de controlarse y apartarse del influjo que aquellas

         obras seductoras ejercían sobre él.


                Al cabo de un rato, sin embargo, consiguió dominarse

         y se volvió hacia el robot.

                —¿Vive alguien aquí?


                —Sí.

                —¿Y dónde están?

                —Durmiendo.

                En  cierto  modo,  aquello  le  pareció  una  respuesta


         lógica. Él mismo se hallaba profundamente cansado. Las

         últimas  horas  habían  constituido  una  tremenda  lucha

         consigo mismo para mantenerse despierto. Había algo que

         parecía  impulsarle  al  sueño,  por  encima  de  su  propia


         voluntad. Mañana tendría tiempo suficiente para descubrir

         los  secretos  que  había  ido  a  buscar.  De  momento  no

         deseaba otra cosa que dormir.


                Siguió de manera automática al robot que lo condujo

         fuera de aquellas salas espaciosas en dirección a un largo

         pasillo, a cuyos lados había varias puertas metálicas; sobre

         cada una de ellas podía verse un símbolo que le resultó casi


         familiar  pero  que,  de  momento,  no  pudo  reconocer.  Su

         mente  adormilada  seguía  luchando  por  mantenerse

         plenamente consciente y trató de descubrir el significado

         de  los  símbolos.  Pero  antes  de  que  pudiera  lograrlo,  el


         robot se detuvo ante una de aquellas puertas, que se abrió




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