Page 65 - El Leon De Comarre/ A la caida de la noche - Arthur C. Clarke
P. 65

a él cantaba el viento al acariciar las palmeras y sus cálidos

         dedos parecían acariciarle suavemente.

                Por un momento, lo único que Peyton pudo hacer fue


         imaginar que seguía soñando. Pero en esos momentos no

         podía sentir dudas. Cuando uno está cuerdo, la realidad

         nunca puede ser confundida con un sueño. Y aquello era


         real, si es que existe algo real en el universo.

                De  repente,  su  sentimiento  de  asombro  comenzó  a

         decaer. Se puso en pie y la arena pareció caer ante él como

         una  lluvia  dorada.  Protegiéndose  los  ojos  contra  el  sol,


         dirigió su mirada a la playa.

                No  pudo  menos  que  preguntarse,  sorprendido,  por

         qué aquel lugar le parecía tan familiar, pero en el fondo

         aquello no le preocupó demasiado. No le pareció raro el


         saber que el pueblo estaba un poco más lejos, a orillas de la

         bahía. Y allí se encontraría con sus amigos, de los que había

         estado separado durante algún tiempo, en un mundo que


         estaba comenzando a olvidar.

                Sólo le quedaba un débil recuerdo del joven ingeniero

         —ni  siquiera  podía  recordar  el  nombre—  que

         anteriormente había aspirado a la fama y la sabiduría. En


         esa otra existencia, había conocido bien a aquella persona

         demente, pero en esos momentos no podía comprender ni

         explicarse la vanidad de sus ambiciones.

                Comenzó a pasear sin rumbo a lo largo de la playa, con


         las  últimas  sombras  del  recuerdo  de  su  vida  irreal




                                                                                                            64
   60   61   62   63   64   65   66   67   68   69   70