Page 65 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
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de piedra, ya que no pude ver ningún puntal. Quizá


           tuviese una estructura metálica, pensé, o quizás algo


           de aquel control de la gravedad, que había supuesto


           en mi paso por la Era de las Grandes Edificaciones,


           había perdurado hasta esa época. La cara de la bestia


           de mármol era humana y estaba vuelta hacia mí; sentí


           que  aquellos  dos  ojos  de  piedra  me  miraban,



           acompañados de una sonrisa sardónica y cruel en los


           labios golpeados por la intemperie...


           Y con una sacudida reconocí la construcción; ¡si no


           hubiese  sido  por  mi  temor  a  los  Morlocks  hubiese


           saltado  de  alegría!  Era  el  monumento  que  había


           denominado La Esfinge Blanca; una estructura con la


           que  me  había  familiarizado  en  ese  mismo  sitio



           durante mi primera visita al futuro. ¡Era casi como


           encontrarse con una vieja amiga!


           Caminé  por  la  colina  arenosa,  alrededor  de  la


           máquina, recordando. El sitio había sido un prado,


           rodeado de malvas y rododendros púrpura; arbustos


           que en mi primera visita habían arrojado sus flores


           sobre mí como bienvenida. Y, alzándose sobre todo,


           inconfundible, había estado la imponente forma de


           esa esfinge.



           Bien, allí estaba otra vez, ciento cincuenta mil años


           antes de esa fecha. Los arbustos y el prado no estaban


           allí,  y  sospechaba  que  nunca  lo  estarían.  El  jardín


           iluminado  por  el  sol  había  sido  sustituido  por  un


                                                                                                               65
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