Page 64 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
P. 64
No tardé mucho en caminar tanto que supe que
había superado el emplazamiento del salón.
Evidentemente —al contrario que la esfinge y los
Morlocks— el palacio comedor no había
sobrevivido en esa historia, o quizá nunca había
sido construido, pensé con un escalofrío; quizás
había caminado, dormido, ¡e incluso comido!, en
un edificio inexistente.
El camino me llevó hasta un pozo, un elemento
que había visto en mi primer viaje. Como
recordaba, la estructura estaba rodeada de bronce
y protegida por una cúpula pequeña y
extrañamente delicada. Había algo de vegetación
—negra como el humo a la luz de las estrellas—
alrededor de la cúpula. Lo examiné todo con cierto
temor, ya que esos enorme conductos habían sido
el medio empleado por los Morlocks para subir de
su cavernas infernales al mundo soleado de los
Elois.
La boca del pozo estaba en silencio. Eso me
pareció extraño, ya que recordaba haber oído en
aquellos otros pozos el tuc‐tuc‐tuc de las grandes
máquinas de los Morlock, en lo más profundo de
las cavernas.
Me senté a un lado del pozo. La vegetación parecía
ser un tipo de liquen; era suave y seca al tacto,
aunque no la investigué más profundamente, no
intenté determinar su estructura. Levanté la
lámpara, intentado sostenerla sobre el anillo para
ver si volvía el reflejo en el agua; pero la llama
64

