Page 81 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
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así,  también  sabía  que  los  Morlocks  me  habían


            dado  ese  anillo  de  luz  por  sus  propias  razones,


            como  un  medio  eficaz  de  mantenerme  en  aquel

            lugar.  Estaba indefenso, ¡prisionero  de  un simple


            rayo de luz!


            La fatiga se apoderó de mí. No me sentía tentado


            de perder la conciencia una vez más —dejándome

            indefenso—,  pero  no  creía  posible  el  permanecer


            despierto  para  siempre.  Salí  del  anillo  de  luz  y


            entré un poco en la oscuridad, por lo que sentía, al

            menos, algo de seguridad en su manto de noche.


            Doblé  la  chaqueta  como  almohada.  El  aire  era


            cálido,  y  el  suelo  suave  parecía  también  caliente,


            por lo que no pasaría frío. Así que, con mi cuerpo

            corpulento tendido sobre las estrellas, dormí.













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                                              UN VISITANTE





            No supe durante cuánto tiempo dormí. Levanté la

            cabeza y di un vistazo a mi alrededor. Estaba solo


            en  la  oscuridad,  y  todo  parecía  igual.  Toqué  los


            bolsillos  del  chaleco:  las  palancas  de  la  Máquina


            del Tiempo seguían allí.

            Al intentar moverme, la rigidez me produjo dolor


            en piernas y espalda. Me sentí incómodo, y pude




                                                                                                            81
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