Page 11 - Hijos del dios binario - David B Gil
P. 11

no lo son.


                  Entonces  lo  levantó  en  vilo  con  una  mano,  el


           puño  cerrado  en  torno  a  la  garganta  de  su  presa.


           Con la mirada velada, William negó débilmente:



                  —No  podréis…  ocultarlo.  Es  —un  estertor  le


           obligó a boquear— demasiado...


                  —¿Demasiado  grande,  demasiado  terrible?


           Hemos  podido  mantenerlo  en  secreto  durante


           cuarenta  años,  señor  Ellis,  a  pesar  de  gente  como


           usted.  No  piense,  ni  por  un  momento,  que  ha


           estado cerca de conseguir algo.



                  La garra se abrió y William cayó y cayó en la


           noche, hasta ser engullido por las aguas.
























































                                                                                                             11
   6   7   8   9   10   11   12   13   14   15   16